Pámiatnik
Esa estatua tristeza de metal.
Ese espacio entre manos y cielo
esos pájaros
que le cantan hasta dormirla.
Esos jóvenes que la insultan
con falsos poemas de amor
(colillas de cigarro a medianoche).
Es tan pura cuando cualquier
final de octubre
una luna de oro
alumbra el bronce.

