Almario
Entonces dije a Naguayani:
“Las formas no son sólidas.
Los colores se desvanecen.
Lo esencial está prohibido a los ojos.
¿Será cierto lo que dijo aquel pequeño príncipe?
¿Qué soy?
¿Qué los que me rodean?
¿Qué este universo de maravillas pleno?
¿Cómo encajo en él,
más allá de espacio y tiempo,
más allá de descripciones y nombres?”
Ella respondió:
Busca detrás de las nubes,
ahí descubrirás de pie el Sol.
Busca detrás de la noche,
ahí estará entero el día.
Traza el camino del invierno,
verás que la primavera
lo sigue a distancia cierta.
Hurga en tu corazón
y ahí estarás tú,
un tú verdadero;
el tú más cierto;
el tú divino y eterno.
Entrada a ese espacio,
se disolverán dudas y temores.
Serás como eres:
un lago quieto.
Lago donde todo espejea.
Lago sereno
y de infinitos tesoros dentro.
Lago claro
y de intensa vida
dueño.

